Aunque no lo creas, a ti te dio tiempo a hacerte muy "grande", muy bueno, muy importante para todos los que has dejado aquí.
He tenido la gran suerte de ser tu madre y estoy muy orgullosa de ello. Nacimos a tu vida juntos, tú y yo, y juntos estaremos para siempre, en la dimensión que sea, no dejarás de acompañarme nunca.
Tu mano, tu alma y tu corazón están guiando los míos...