
Mi amor por ti continúa creciendo día a día Markel. Cada día que pasa es mayor el afán de tenerte, la necesidad física de tu cuerpo querido, la imposibilidad de seguir viviendo sin verte, sin oír tu risa y sentir tu amor, y llevarte por la calle señalándote la cosas y viéndolo todo como por primera vez, pensando lo que dirías al ver cada cosa. No sé vivir sin ti y no puedo más de la nostalgia de tus manos, de la expresión de tus ojos, del contacto de tu piel y de tu pelito suave...